Teresa Oliva, Socia de Auditoría

Al ritmo actual de progreso, la paridad de género en la alta dirección solo se alcanzaría en 2051

Teresa Oliva Santibáñez
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A pesar del avance hacia la paridad de género en los niveles directivos, el nuevo informe Women in Business 2025 (WiB) de Grant Thornton Global revela que la equidad en los altos cargos sigue siendo un desafío global. El estudio, basado en encuestas a aproximadamente 10.000 dirigentes empresariales en 28 países, destaca que, al ritmo actual de progreso, la paridad de género en la alta dirección solo se alcanzaría en 2051.

Por lo anterior, resulta muy certero el lema del Día Internacional de la Mujer 2025: “Acelerar la acción”. No podemos permitirnos perder a otra generación de mujeres, dicen en WiB.

El informe subraya la importancia de la diversidad de género como un factor determinante para el crecimiento económico y la sostenibilidad de las empresas. Si bien el porcentaje de mujeres en altos cargos ha crecido de manera constante en los últimos cinco años, sigue siendo insuficiente. Positivo es, en todo caso que, de acuerdo con el estudio, la presión de inversores, clientes y consultores externos está empujando a las empresas a adoptar estrategias más ambiciosas en favor de la diversidad.

“La paridad tiene una importancia económica primordial. Las investigaciones realizadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) indican que eliminar la brecha de género en los mercados en desarrollo podría elevar el PIB de estos países en un promedio del 23% en un corto período de tiempo”, dice Teresa Oliva, socia Auditoría de Grant Thornton Chile.

“Nuestras empresas son capaces de lograr mejores resultados cuando existe diversidad de género en los niveles jerárquicos más altos ya que suelen ser más creativas y responder mejor ante las crisis”, añade la especialista chilena.

Puntualmente, en el mercado medio mundial, más de uno de cada tres puestos de alta dirección (34%) lo ocupan mujeres. Esto supone un aumento de 0,5 puntos porcentuales en comparación con 2024, con avances algo superiores al promedio de los últimos 5 años. El mercado medio o mid-market, es una definición que varía según el país, aunque en términos generales, suelen ser empresas que tienen entre 50 y 500 empleados, e ingresos anuales entre US$ 10 millones y US$ 1.000 millones. Este segmento es considerado un motor de crecimiento, representando el 90% de las empresas y 2/3 de los puestos de trabajo en el mundo.

Tres acciones clave pro-diversidad

Para ayudar a las empresas, el informe detecta tres acciones clave que impulsan la diversidad:

  1. Actuar con valentía y fijar objetivos ambiciosos respecto a los puestos directivos. Las empresas deben contar con un objetivo claro sobre el porcentaje de mujeres que debe haber en puestos de alta dirección, plantearse ir un paso más allá y fijar objetivos sobre los cargos concretos que les gustaría que las mujeres desempeñaran.
  2. Comprometerse con objetivos que apoyen todas las etapas de la carrera profesional de la mujer, no solamente en nivel directivo. Los datos recopilados demuestran que la creación de redes y la mentoría contribuyen a garantizar que, una vez que las mujeres llegan a la alta dirección, permanezcan en ella. Las empresas deben apoyar a las mujeres a lo largo de su carrera profesional y favorecer su promoción profesional. 
  3. Ejercer presión sobre los socios externos en todos los puntos de las cadenas de suministro para que aumenten el equilibrio de género en sus equipos de trabajo. Las empresas que invierten en otras empresas, se asocian con ellas o son clientes de ellas influyen significativamente a la hora de tomar conciencia sobre la adopción de estrategias y objetivos.  

En otra materia, el informe destaca que América Latina es la región con mayor porcentaje de mujeres en altos cargos, con un 37,2%. Entre las estrategias más efectivas para avanzar en este sentido se encuentran el establecimiento de objetivos claros en paridad de género, la mentoría a lo largo de la carrera profesional de las mujeres y la exigencia de equilibrio de género en toda la cadena de valor.

En la región, Women in Business 2025 recalca la necesidad de que las empresas adopten medidas concretas y proactivas para cerrar la brecha de género en la alta dirección. La evidencia indica que aquellas organizaciones que han sido presionadas por agentes externos han logrado incrementar la presencia de mujeres en sus directorios en el último año. 

Grant Thornton hace un llamado a las empresas latinoamericanas a no considerar la equidad de género como un aspecto complementario, sino como un pilar estratégico para su desarrollo y competitividad. La diversidad no solo impulsa la innovación y el desempeño financiero, sino que también refuerza la sostenibilidad del negocio en el tiempo. Como señala el informe, la paridad de género es una meta alcanzable, pero para lograrla antes de 2051, es necesario actuar con decisión y acelerar la implementación de políticas efectivas.

Grant Thornton, que lleva 21 años haciendo un seguimiento de la proporción de mujeres que ocupan altos cargos directivos en las empresas medianas de todo el mundo, es una de las organizaciones líderes a nivel mundial en servicios de auditoría, impuestos y asesoría de negocios.